Sunday, June 11, 2006

CATEMACO VERACRUZ MEXICO.



Fotografía: Salto de Eyipantla



CATEMACO VERACRUZ MEXICO.



La biodiversidad de esta zona es una de las mas altas en el planeta y por eso se halla bajo la protección de la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas y de muchos proyectos de particulares que en conjunto han ido logrando detener el deterioro de la naturaleza en este mágico lugar. Aquí encontraras información acerca de estos proyectos y la manera de hacer contacto para que puedas visitar, disfrutar y ayudarnos a recuperar uno de los desconocidos tesoros naturales que aun existen en este mundo.

Saturday, May 06, 2006


Arquitectura Civil: Cada uno de ellos es construcción común a cuatro o cinco suntuosas residencias de dos pisos, los que cambiaron a través de los s.XVII, XVIII y XIX, mezclando los estilos barroco, neoclásico y afrancesado.

EI Centro Histórico de Morelia es uno de Ios más relevantes de México, tanto por Ia trascendencia histórica que de él ha dimanado al país, como por su monumentalidad. Por ello, desde hace tiempo, se han tomado medidas proteccionistas Iegales, que a pesar de Ias falIas en su aplicación, han contribuido a Ia conservación integral de Ios monumentos en un porcentaje alto.

Salvo algunas mutilaciones y aperturas de calles, sobre todo en Ias zonas aledañas a Ios antiguos conventos, ocurridas en el siglo pasado con motivo de Ias Leyes de Reforma, el Centro Histórico se ha conservado urbanísticamente muy completo. En realidad, esta área es Ia que ocupaba Ia antigua Valladolid de Ias postrimerías deI siglo XVIII, cuya traza se plasmó en el hermoso plano levantado por órdenes deI virrey don Miguel La Grua Talamanca y Branciforte, en 1794.

Sobre Ia delimitación de esa primitiva área urbana, que es propiamente Ia colonial, se han emitido reglamentos y decretos protectores. Por ejemplo, el reglamento para Ia conservación deI aspecto típico y colonial de Ia ciudad de Morelia que con carácter estatal se promulgó el 18 de agosto de 1956, el Decreto Presidencial, que federalmente declara al Centro Histórico de Morelia zona de Monumentos Históricos, firmado por el presidente de Ia República, Carlos Salinas de Gortari, eI 14 de diciembre de 1990 y publicado en el Diario Oficial el día 19 del mismo mes. Finalmente Ia declaración oficial de Ia UNESCO, en cuanto a que es Patrimonio Cultural Mundial, eI 12 de diciembre de 1991. Lo anterior hace notar el gran significado cultural que el Centro Histórico de Morelia tiene. No podemos pasar por alto que al finalizar Ia época deI virreinato, cuando entonces Valladolid era una pequeña ciudad de escasos 20,000 habitantes, tenía cuatro grandes colegios con sus respectivos, amplios y hermosos edificios, a saber: el Colegio Seminario Tridentino; el Colegio de San Nicolás; el que fue Colegio de Los Jesuítas y el Colegio de Las Rosas destinado a niñas. Asimismo, no seria exagerado decir que en el momento de Ia Independencia era, políticamente, Ia ciudad más inquieta y pensante de Ia Nueva España.


Aquí ve Ia luz primera el generalísimo doctor José Maria Morelos, cuyo apellido transformado en acertada eufonía hereda como nombre Ia ciudad a partir de un decreto deI Congreso local en 1828. Tradición de inconformidades sociales vigente hasta Ia fecha que, en cierta forma, con frecuencia se manifiesta en el corazón deI Centro Histórico, para su honra y desgracia; Ia honra es Ia conciencia permanente de seguir en pie de Iucha, pero Ia desgracia es que, desde hace varias décadas, especialmente inquietudes estudiantiles o aspiraciones de justicia social, se expresan con Ias llamadas «pintas» o frases escritas indiscriminadamente sobre Ios monumentos o cualesquier edificio, lo que los perjudica y hace que causas o razones dignas de simpatía se vuelvan molestas o reprobables.


Algo de historia

Morelia se fundó como población oficial el 18 de mayo de 1541 por orden deI virrey Antonio de Mendoza, llamándosele Guayangareo, el nombre de Valladolid se le otorgó tiempo después, en Ia segunda mitad deI siglo XVI, lo mismo que el título de ciudad y un escudo de armas. Se considera que su importancia como población comenzó a desarrollarse a partir de 1580, cuando se trasladaron a ella, de Pátzcuaro, Ia sede episcopal de Michoacán y Ias autoridades civiles, que lo hicieron en 1589.


Desarrollo monumental

Durante el siglo XVll comenzó y se incrementó su desarrollo; a principios, se concluyeron los dos grandes conventos de San Francisco y San Agustín; a mediados, los de EI Carmen y La Merced, además de otras iglesias como La Compañía, San Juan y Ia Cruz, pero, sobre todo, en 1660 se comenzó Ia construcción de Ia actual catedral, que constituyó Ia empresa de arquitectura religiosa de mayores proporciones a Ia sazón iniciada en todo el país. La ubicación deI gran templo definió Ia composición y distribución de espacios deI centro urbano, con un sabio y singular uso de Ia llamada «sección áurea», que divide en dos plazas desiguales, pero en armonía, el centro de Ia ciudad; Ia mayor con portales, Ia menor con paramentos, pero sin portales, en una conjunción y ritmos de grandiosa originalidad. Sin embargo, el gran auge constructivo y de mayores frutos, ocurrió en el siglo XVIll; de él datan los menores y más numerosos monumentos que hoy embellecen y prestigian a Ia ciudad, tanto en lo religioso como en el civil.

AI mediar este siglo se fundaron y construyeron tres grandes conventos de monjas: Las Rosas, Las Monjas y Capuchinas; otro de frailes, el de San Diego; otras cinco iglesias, entre ellas Ia muy amplia dedicada a San José y media docena de capillas secundarias.

En 1744 se concluyeron Ias fachadas y grandiosas torres de Ia catedral. Tarnbién es el siglo deI máximo esplendor de Ia arquitectura civil, manifestándose ésta en los suntuosos edificios de educación y gobierno, como el Colegio seminario (hoy palacio de gobierno), el Colegio de Ios jesuítas (hoy Palacio Clavijero) y el Colegio de San Nicolás, Las Casas Reales (hoy palacio municipal), La AIhóndiga (hoy ampliación deI Palacio de Justicia), más docenas de palacios y mansiones señoriales.


Como tal desarrollo monumental requería de servicios públicos, Ias plazas se adornaron con fuentes y se construyó, entre 1785 y 1789, con el impulso y generosidad deI obispo Fray Antonio de San Miguel la recia arquería deI acueducto de mil setecientos metros de largo y doscientos cincuenta y tres arcos de cantería.

Poco antes de Ia lndependencia, Ia ciudad contaba con unos veinte mil habitantes.

Iglesia de San José, construida en la segunda mitad del siglo XVIII dentro del sobrio estilo barroco. La torre izquierda y su culminación fueron realizadas en los inicios de este siglo. Foto: Vicente GuijosaDurante el siglo de Ias Leyes de Reforma, poco se construye de carácter religioso y más bien se destruyen innumerables obras, pero en cambio, en esta época, se multiplican Ias residencias de carácter neoclásico que se acomodan sin atropello junto a los viejos palacios coloniales, como reflejo de reestructuración y el equilibrio social tan anhelado en esas fechas.

AI finalizar el siglo, se construían edificios tan importantes como el nuevo Seminario Tridentino, junto a Ia Iglesia de San José, y el Colegio Teresiano (hoy Palacio Federal), ambos dirigidos por don Adolfo Tremontels, con un estilo neoclásico tan ornamentado que resulta de aspecto más abarrocado que el sobrio barroco tradicional de Ia ciudad. AI acumularse esta secuencia creativa, Ia ciudad se enriqueció; sólo en su céntro histórico, Morelia cuenta con diez amplias plazas, unas cinco plazuelas y otras tantas rinconadas con fuentes públicas que, como espacios abiertos, puntuaIizan Ia trama de calles y barrios, los cuaIes están en torno a veinte iglesias y capillas de Ia época virreinal, entre Ias que también se ubican los numerosos palacios y mansiones.

No destruir es ya construir, y preservar es una forma de recrear; en este empeño, Morelia busca su propia aportación, ya que una de Ias actitudes de conciencia, característicalnente moderna, es Ia deI respeto aI patrimonio cultural heredado. Tal es Ia responsabilidad que implica el Decreto Federal de Protección al Centro Histórico de Morelia, donde se listan o incluyen no menos de 1,113 edificios, número indicador de Ia gran riqueza monumental que aún posee Ia ciudad.


Carácter urbano

EI trazo original, realizado en el siglo XVI, ha llegado prácticamente intacto hasta nosotros, haciéndose presentes caros anhelos renacentistas como son el orden, lo dispendioso y Ios previsores espacios que se abren en plazas y se prolongan en calles sin temor al crecirniento. Para su época, Ia ciudad se pensó con generosidad; desde el principio tuvo calles anchas y plazas amplias, con tal dispendio espacial que su posterior desarrollo no hizo sino dar respuestas con vertical monumentalidad a Ia gallardía propuesta y presentida desde su plano.

Un orden sin monotonía preside Ias calles, una cuadrícula que al extenderse sobre Ias suaves irregularidades de Ia Ioma pierde rigor geométrico y se adapta a ellas, no en forma abstracta sino «orgánica», diríamos hoy. Esta cuadrícula, que parece trazada «a manos», y no con regIa, norma el curso de Ias calles que se curvan suavemente, haciendo que Ios pIanos verticales sean como una réplica de Ia ondulación horizontal que Ios sustenta.


Esta armonía entre plano y alzado, tan sabiamente sentida, se complementa en sentido monumental con un afán de subrayar Ia belleza de Ios grandes edificios, exaltando sus volúmenes o elementos primordiales como son fachadas, torres y cúpulas. Esto se Iogró enfilando Ias perspectivas de Ias calles hacia ellos, intención que ya se encuentra en gérmen en Ias calles que desembocan a Ia fachada de San Francisco y a Ia lateral de San Agustín. Posteriormente, esta solución se agudizó e hizo con claro énfasis barroco a partir deI gran ejempIo dado por Ia colocación de Ia catedral, Ia que empezada en 1660, ubica su eje mayor no en relación con Ia plaza, sino con dos calles que desembocan a ella, de tal manera que su fachada principal y ábside interrumpen, a Ia vez que rematan grandiosamente, amplias perspectivas. Después de Ia Catedral, numerosas iglesias, de plena época barroca, sobre todo en el siglo XVIII, alteran el ya de por si flexible trazo renacentista y discretamente Io convierten en barroco, creándose sorpresas visuales al variar Ios remates de calles, para ello bastó con que algunas iglesias se construyeran de manera que, alterando un poco Ia traza original, o interrumpiéndola atrevidamente en algunos casos, Ias fachadas, ciertas portadas Iaterales, torres y cúpulas, se Ievantaron de manera que salen al paso deI viandante polarizando perspectivas. Hoy es peculiar de Morelia, aunque no exclusiva, Ia rítmica armonía de su arquitectura civil enfiIada hacia remates monumentales.

Perspectivas que de discurrir abiertas y Iibres pasan a ser absorbidas, delimitadas y sujetas por Ia tibia y penumbrosa calma de Ios interiores.

Así, Ias fachadas de templos como Ia Catedral, San Francisco, portada lateral de San Agustín, fachada principal y portada lateral de San José, Las Rosas, Guadalupe y Cristo Rey, rematan calles.

Las calles de Morelia no se sujetan sólo a Ia rigidez rectilinea de extremos indefinidos, tampoco zigzaguean o se quiebran arbitrariamente, sino que tienen una meta intencional, una lógica de Ia variedad urbana que no deja nada al azar .Su carácter se encuentra en el justo medio entre Ia monotonía y lo pintoresco.


Estilística de Ia ciudad

Quizá el rasgo artístico que más impresiona al visitante de Morelia es Ia armónica unidad que emana. A primera vista, parece que Ia ciudad hubiese sido hecha de un tirón; sólo al ir observando sus distintas arquitecturas se aprecia la rica acumulación de épocas y estilos que la integran, fundados y atemperados por una voluntad formal que aglutina y ordena por medio del material constructivo: la cantera. Aquí los estilos parecen haber discurrido como necesarias manifestaciones de época, pero atenuando sus excesos.

Antiguo Seminario Tridentino, hoy Palacio de Gobierno, cuando tantas ciudades se transforman presentando violentos contrastes, se hace por ello más notable esa cumplida condición estética de «unidad en la variedad», que otorga distinción y señorío a Morelia, señorío, por cierto, grave y austero.

Ciudad monumental, pero poco decorada, de expresión planimétrica con absoluta preferencia por lo bidimensional. Basta con ver Ia Catedral, donde reina Ia pilastra sobre Ia columna y los relieves sobre Ia escultura de bulto. Sólo en su exterior, esta Catedral luce más de doscientas pilastras y ni una sola columna, caso insólito y único entre Ias catedrales virreinales.


EI esplendor sobreabundante se depuró, dándose preferencia a Ia elegante y sobria monumentalidad por sobre Ia riqueza ornamental, gusto y criterio que se hace extensivo a Ia ciudad, donde se eligió el tono de mesura en vez deI de Ia euforia.

Tal es Morelia, cuyo mayor mérito y más fuerte caracterísrica estriba, sin duda, en ese saber armonizar diferentes épocas y estilos, en su sobriedad consciente, sin dogmáricos rechazos ni fáciles entregas, en su poder de asimilación, que retiene lo que considera le es conveniente, pero deja pasar lo que no se identifica con su propio sentido plástico condicionado a través de siglos.

Problemática actual

Dentro de Ia problemática actual deI centro histórico, lo primero que se muestra aI visitante, y preocupa al ciudadano residente, son los problemas deI tráfico vehicular congestionado y Ia presencia de un desorbitado comercio ambulante.

Creemos que ambos problemas podrían ser solucionados con una resuelta, enérgica, lógica y honesta intervención de Ias autoridades, puesto que son de carácter reversible, no así los de aIteración de traza urbana o destrucción monumental. Para el problema deI tránsito, de lo que deben estar advertidas Ias autoridades es de olvidarse de Ias ya obsoletas aplicaciones de ampliaciones de calles, pasos a desnivel o estacionamientos subterráneos en plazas; esto dentro de centros históricos antiguos.

En cuanto aI comercio ambulante, bien sabemos que se puede resolver con un buen y honesto manejo de lo sociopolítico-económico, valga el enhebramiento de palabrería que tan demagógicamente se emplea.

Taxidermia urbana

Uno de los fenómenos más preocupantes que está sucediendo en el centro histórico moreliano es el que calificamos de taxidermia urbana pues, efectivamente, así como en Ia taxidermia zoológica, el animal tiene apariencia de vivo, cuando en realidad está muerto, lo mismo pasa con muchos monumentos y edificios que, con el llamado «cambio de uso deI suelo», parecen estar allí, pero en realidad ya están muertos para Ia vida que fueron creados, pues les han sido arrancadas sus entrañas; así sucede con tantas y tantas casas en Ia ciudad, que por razones principalmente comerciales son alteradas tan gravemente que en realidad se les mata, alegando «necesidades de adaptación».

La pieI controvertida

Asunto muy discutido en los últimos años en Morelia es el de quitar los aplanados de muchos muros de cantera para dejarla aparente y hacer ver Ia reciedumbre constructiva de Ia ciudad, ya que esencialmente a base de cantería fue construida desde su fundación hasta hace aproximadamente el primer tercio de nuestro siglo, lo que no es usual ni frecuente en otras importantes ciudades deI pais, levantadas con materiales que, si no menos dignos, por lo menos no tienen tanto señorío.

Acciones y propuestas que, dentro de la problemática de conservación y apreciación estética de gustos actuales, se pueden o deben aplicar para los muros de cantería.

1. Los muros construidos con sillar o sillarejo, de cualquier época y estilo, que no muestran huella de pintura ni de aplanados, deben respetarse en su aspecto original y dejarse como están.

2. Se ha demostrado, y así lo hace Ia misma ciudad, que el acabado de los muros coloniales y hasta en obras de muy entrado el siglo XIX, era junteado al ras y pintado a Ia cal en tonos suaves, especialmente rosa, un amarillento y en ocasiones blanco, que mimetizaban el color de Ia piedra.

3. En construcciones de mediados del siglo XIX a Ia fecha, de cualquier manifestación estilística, pero construidas en cantería, y a Ias que se les haya retirado el aplanado y muestren que fueron pensadas para recibirlo, será conveniente, también previo estudio de cada caso, reponérselo.

4. Se hace legítimo, como valoración contemporánea de Ia reciedumbre constructiva que distingue a Morelia, que permanezca Ia piedra aparente corrigiendo los defectos de junteo y su mal aspecto.

5. Por otro lado, y en cambio, se debe obligar a que Ias construcciones recientes de tabique y concreto sí sean apla- nadas, especialmente en Ias colindancias y volúmenes sobresalientes.

6. Finalmente se deben evitar los chapeos de enmarcamientos y muros con cantera laminada por ser esto una falsedad y simulación constructiva que desdice y mistifica Ia verdadera honestidad edilicia del centro histórico de Ia ciudad. Se considera que Ia operatividad técnica de esta medida protectora no puede ser efectiva sin Ia coordinación de Ias tres instancias responsables de vigilar Ia correcta aplicación de Ia ley, que son: Ia autoridad federal, Ia estatal y Ia municipal; para esto se requeriría de un criterio común, el que recaería en el cuerpo normativo que debe incorporarse al decreto protector de Morelia.


Iglesia de las Rosas, notable ejemplo de la arquitectura del siglo XVIII, cuya doble portada lateral es característica de los conventos de monjas.Morelia está en el caso de ser considerada, pese a todo, bien conservada, por Io que su cuerpo normativo debe ser más estricto y no debe pasarse por alto que cada centro histórico declarado debe tener sus especiales normas de aplicación, según su categoria.

Se debe impedir Ia modernización o transformación arbitraria, pero también Ia sofisticación o mistificación que, a fin de cuentas, puede resultar de más funestas consecuencias para el verdadero mérito histórico y estético de Ia ciudad.

Es el matiz retrógrado o «fachadismo» el que siempre se echa en cara a todo conservador, pero no debe olvidarse que se trata de preservar Ia huella deI pasado, mas no de resucitarlo.

Las ordenaciones normativas deben aspirar a que Ias obras nuevas no desdigan de sus predecesoras y vecinas, sino que antes bien, su «modernidad» sea tan sólo discreta actualización. Por supuesto que esta clase de modernidad es Ia más difícil de lograr, pero precisamente para evitar divergencias de criterio, gustos e inclinaciones, debe establecerse jurídicamente el Normativo de Ley. EI normativo debe ser elaborado basándose en Ias constantes de materiales, composición y proporción de Ia ciudad, no en un estilo determinado, pues de no tomarse en cuenta los vitales problemas de urbanistica, técnica constructiva, materiales, proporciones y adaptabilidad formal, resultaria impráctico e inoperante.

Fuente: México en el Tiempo No. 1 junio-julio 1994

HUMOR

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Sunday, April 30, 2006

Amistad verdadera.




Ejemplo de Amistad verdadera.

Nunca olvidaré ese comienzo de fin de semana. Caminaba común y corriente, un poco aprisa, pues me esperaban mis amigos para jugar, después de agúantar una semana de clases en el colegio de curas, que fue demasiado estricto, con nosotros, sus pobres víctimas.

Al lado mío, vi un niñito de unos seis años, que jugaba con su perrito. Se acariciaban y el perrito lo meloseaba y le gustaba que su amiguito lo molestara. Todo parecía normal esa tarde del viernes, cuando, de pronto, mierda, me di cuenta de que aquel niñito tenía toda la cara quemada.

Me entristeci. lloré y me amargúé demasiado. Todavía recuerdo dicha escena con pavor. Sin embargo, comprendí porque schopenhauer alavaba tanto la amistad de los perros.

Ese día, viernes cultural, me esperaban mis amigos en mi casa. les conté lo que me habia pasado y les di una clase de historia sobre Ulises y su gran perro fiel y honrado, más que penelope.

Ahora entiendo porque, mis compañeros de bachillerato, después de veiente años, vinieron a buscarme en tres carros repletos de ex-colegas y discipulos. Sin embargo, no puedo evitar sentirme mal, cuando me acuerdo de aquel niñito y su fiel perro.

Texto extraido de la pagina de cuentos.....



Gedo Senki 2nd Trailer!!




made by the son of miyazaki himself! (goro miyazaki)


;) BUEN DÍA

Saturday, April 29, 2006

Turistiando por mi ciudad natal.




Mi cultura y mi ciudad natal Morelia Michoacán, les muestro lo que es el Palacio de gobierno. Foto.
Para los que no conocen la historia de mi ciudad se las cuento en este momento no se duerman ok.


Según la opinión de los historiadores el pueblo de los matlalzincas se estableció en el valle de Guayangareo durante los siglos XIV o XV, en lo que hoy es Morelia, en un territorio que aparentemente les fue concedido como recompensa por haber participado en la defensa del imperio purépecha durante la invasión de los tecos de Jalisco.

Se sabe que al instalarse en el mencionado valle, cuyo significado es “loma chata y alargada”, los matlalzincas recibieron el nombre de “pirindas”, es decir “los de en medio”, debido a la ubicación del lugar que ellos llamaron Patzinyegui.

Como en toda población indígena de la época la huella evangelizadora de España se hizo notar de manera decidida, siendo en este caso los franciscanos fray Juan de San Miguel y fray Antonio de Lisboa quienes formaran una escuela de catecismo, llamada San Miguel, en donde también sería transmitida la enseñanza de la música y las artes en general, entre otros tantos oficios.

Sería pues, con aquel intercambio de culturas, que daría inicio una etapa de notable florecimiento para el valle de Patzinyegui, lugar que años más tarde sería designado por el virrey Antonio de Mendoza como punto para la fundación de la ciudad, misma que acogería a muchos españoles avecindados en tierras michoacanas.

Fueron sesenta familias de colonizadores, nueve frailes y algunos indígenas los que darían forma un 18 de mayo de 1541 al acta de fundación de Valladolid, la cual recibiría el título de ciudad por distinción del rey Carlos I de España en 1545. Unos años después, en 1553 para ser exactos, se le concedería a esta recién fundada población de la Nueva España el escudo de armas.

Desde aquel entonces Valladolid ha tenido una importancia sociocultural notable, no sólo para la evolución del Estado de Michoacán, sino para México mismo.


Asi que ya saben un poco de mi orgullosa ciudad de las canteras rosas.







Ainss que no me acuerdo como se llama la calle esta jejejeje pero bueno en frente se encuentra el hotel Virrey de Mendoza, mansión del siglo XVII, el hotel se inauguró el día 14 de enero de 1939, llevando el nombre de "Hotel Virrey de Mendoza" Joya Arquitectónica de Arte. Se localiza en el centro histórico de Morelia, a la derecha esta la Escuela de Bellas Artes, zinic aquí es donde quieres estudiar? a la izquierda esta una Notaria y locales comerciales de toda índole principalmente ropa de moda y sobre esta misma calle a la izquierda mas no se ve el Museo Arqueológico de Michoacán.





Catedral de Morelia vista desde una ventana de un comercio.

Construida durante el virreinato del Duque de Albuquerque, con triple fachada de retablos y torres de casi 70 metros de altura
Punto de Interés: Guarda verdaderos tesoros como el Cristo de la Sacristía (s.XVI), el órgano de 4,600 voces, el manifestador de más de tres metros de alto y una singular pila bautismal, estos dos últimos realizados en plata.





Bueno ya estoy de regreso, e disfrutado mi estancia en mi antigua ciudad recorriendo cada centímetro de ella recordando mi adolescencia, visitando a los antiguos excompañeros de curso en fin, que cambiada la encontré, un trafico endemoniado un trajín de gran ciudad ¡esta enorme a como la recordaba!.

Lo que no a cambiado es esa atmósfera bohemia y tradicionalista esa amalgama de la que estoy orgulloso la fusión de lo español e indígena aquí en esta foto esta una Estudiantina, creo que los españoles les dicen Tuna en lo que es los portales zona restaurantera donde los turistas y los moreliences suelen pasar una linda velada acompañados de los amigos y disfrutando del riquísimo café de Uruapan.

Espero sea de su agrado este recorrido de mi ciudad Morela Michoacán México.